Islas en la Red

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Grupo de Cooperativas de las Indias

Un error

No suelo frecuentar los, vamos a llamarlos actos poéticos, en mi ciudad; por una parte porque suelo tener mucho lío (profesional y familiar) y por otra porque me suele dar una pereza infinita. Y hoy cometí el error de no hacer caso a la pereza que suele ser mejor consejera de lo que se piensa. Si algo que no es una obligación ineludible te da pereza, tal vez tengas razones para no hacerlo que se expresan en forma de desgana.

Hoy he ido a un acto poético,sí, dos jóvenes poetas tinerfeños venían a presentar su trabajo en Las Palmas, recibí la información por e-mail y me venía, por así decirlo, de paso tras dejar a mi hijo en clase de inglés. Y siempre está bien estar al corriente de las jóvenes escrituras (aunque en este negocio el concepto “joven” se estira como un chicle y hasta los cuarenta y pico puedes aparecer por ahí como “joven promesa”).

Entro en la sala del evento: tres personas en la mesa y seis como público, ok, era una señal, pero a mí también me ha tocado alguna vez lidiar ese tipo de plazas y en ocasiones como esa, si se abre el momento a una conversación creativa,si el presunto protagonista se baja de la mesa y dice, “vale, somos menos que una tertulia, vamos a hablar de poesía”… pueden producirse momentos luminosos…

Así que me quedo, el presentador está terminando de leer unos versos de Silvestre de Balboa, clérigo y poeta canario fundador de las letras cubanas (el evento gira, según parece, alrededor de la relación de la poesía canaria con la cubana y con las escrituras insulares de diferentes latitudes por la tan sancochada influencia del paisaje y el hecho insular en la poesía -1-) y da entrada al primer poeta…

… que, tras manifestar su gran interés por el tema que nos convoca,como no,   arranca con un análisis de la sociedad actual rapidito pero no exento de profundidad. Ya se sabe: esta sociedad postindustrial, postmoderna y pos bueno, po fale, po malegro (Yo también sé citar, aquí ha ido una del Ivá, ese sí era un poeta) está fatá, fatá (bueno, él utilizó más polisílabos pero estimo que mi resumen es bastante válido).

Y, tras ese a modo de introito (esto es otra cita, de los excelsos Les Luthiers, informo a los no iniciados) va mi hombre derechito al asunto de importancia: su obra, pasando a dar lectura a un no sé si breve (no pude terminar de escucharlo, no pude, soy débil)  ensayo que ha escrito sobre su poesía (Olé, ole y ole, qué mejor tema, como no) . Uno de los seis asistentes se levanta, se va. Aún no soy yo.

Y a partir de ese momento todo se entona en clave de  MÍ (No sé si con la nota mí hay una clave, mi ignorancia en el campo del solfeo es absoluta) pero ya me entienden: mi obra, mi primer poemario, del que cabe rescatar algunos poemas y del que no reniega, pese a haber empezado a escribirlos en el instituto, porque encuentra en ellos “interesantes hallazgos” (literal, cágate lorito…), mis influencias, ah, sí el paisaje, que interesa porque afecta a obra, si no ya le podrían ir dando…mi escritura, mi, mi,yo, mi, me, conmigo...). En fin, que no pude. Mi desentrenada capacidad de resistencia a un ego poético en plena expansión reventó hecha añicos…Tras un primer conato de marcha volví a la silla para volver a levantarme para marcharme definitivamente unos minutos más tarde.

Después me ha dado rabia, porque no escuché sus poemas, que tal vez me hubieran impactado por su belleza formal y, sin embargo, preñada de sentido (esto es para que se vea que también sé manejar la jerga pegajosa) y me perdí también los del otro poeta participante, que ahí estaba en la mesa con su mejor (o peor, no sé, no tengo el gusto de conocerle) pokerface (esta es una cita poliglota, que si mis padres se gastaron un dinero en mi educación se tiene que notar, ah, por cierto, de Lady Gaga)…aguantando el tirón, preguntándose, tal vez,. si quedaría alguien en la sala para cuando le tocase tomar lo que quedase de la palabra…

En fin, que después algunos lamentan que la sociedad no se interesa por la poesía, pero tengo la sensación de que hay muchos poetas a los que la sociedad tampoco les interesa gran o poca cosa o una puta mierda. Si bien es verdad que el amor a veces no es correspondido, el desprecio suele ser un sentimiento que corre parejo.

 

—–

Una nota (ya sé que una sola nota es como pobre y da poco rango al texto, pero es que ya es muy de noche…):

-1-Desde los años 30, a partir de un muy interesante ensayo de Pedro García Cabrera, “El hombre en función del paisaje”, hay una rama de la poesía canaria empeñada en estirar el chicle de una especie de metafísica insular, derivada de la influencia del paisaje y de la propia condición insular en la poesía; islas, por cierto, aparentemente desiertas. Al poeta estándar canario, según esta línea de pensamiento, que cuenta con gran soporte académico y oficial, le debe influir mucho más los agudos riscos y la visión de la inmensidad del océano que nos circunda, que la existencia de los isleños que comparten con él ese limitado territorio. Estos, en caso de na ser absolutamente invisibilizados,  sólo deben aparecer en el poema como parte integral de ese paisaje.

«Un error» recibió 4 desde que se publicó el 21 mayo, 2012 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Daniel Bellón.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. ja ja ja ja ja ja, pues tú te has llevao un malrato pero yo estoy aquí dispuesto a invitarte a una caña (o un vino) cuando se tercie, para compensar. Y hablamos de lo que sea, la poesía no tiene que rimar, así que igual nos sale la prosa y cuanto más barata más nos gusta, vayaustéasaber. De pedantes prescindibles está el mundo lleno, por cierto. ¡Más suerte para la próxima!

  2. Oiga, a ver si en uno de mis saltos a la capital del Kaos quedamos y nos vemos. Me apetecería mucho… Bueno, no fue un mal rato, apenas llegó a ratito… cuanto más viejo menos paciencia, y eso tampoco está bien 😉

  3. La capital del kaos, la muerte y la destrucción, entonces a ver si a la próxima que te coja cerca aún es legal tomarse una caña (a este ritmo vaya usted a saber!).

    Bueno… yo es que de paciencia fui corto de joven, así que con los años creo que la cosa se pondrá mu dura xD

  4. José María dice:

    Hola, Daniel. Me gustaría escribirte pero no encuentro tu dirección de email. Soy escritor y resido en Güímar. Un saludo. Acabo de leer tus Islas en Red.

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