Islas en la Red

Más de 10 años de poesía en la red

Grupo de Cooperativas de las Indias

Spree

El Spree es el río que, casi disimuladamente, cruza Berlín. Es un río modesto que parece que trata de no imponer su presencia a la ciudad, casi como un invitado discreto lejos del protagonismo que en sus ciudades ostentan el Sena o el Támesis. El Spree fue frontera dentro de la ciudad más eminentemente fronteriza de la Tierra durante un buen trozo del Siglo XX. Aconpañaba en su trazado al Muro que cayó en el 89, dividiendo dos mundos que ahora ya no existen. Fue frente de batalla durante la toma de Berlín por las fuerzas soviéticas y vía de escape poco afortunada en muchas ocasiones, de aquellos que trataban de escapar del llamado “socialismo real”. Río es agua en movimiento continuo hacia el mar. Arrastrando la tierra a su alrededor, muertos a veces en su seno, y , de algún modo el tiempo. Ya saben: nuestras vidas son los ríos…

Ernesto Suárez acaba de publicar en Cartonera Island, ese proyecto que surgió inicialmente de un cabreo, y que lento pero seguro va avanzando, Una historia como las lamas de niebla sobre el Spree, o, como se ha acortado para hacerlo más manejable en portadas artesanales: Spree.

“Una historia como las lamas de niebla sobre el Spree” significa el regreso, tras cinco años de activo silencio, de un poeta indispensable, indagador y despacioso en su escritura: Ernesto Suárez. Cualquiera que me conozca sabe que con Ernesto me unen viejos lazos, lazos resistentes, de esos que aguantan tiempo y lejanía, y entenderán, tal vez, que mis palabras sobre su último libro están condicionadas, de algún modo. Y así es. Como puede decirse, por otra parte, de casi todas las lecturas (experiencias en poesía) que comparto aquí. Porque sólo concibo la inmersión en un libro de poemas (la inmersión, no el ojeo al descuido, tan necesario a veces, por otra parte, para que surja la sorpresa) desde la complicidad con una escritura que de una manera o otra nos implica. Claro que no soy imparcial, tampoco soy un crítico ni cosa que se parezca. Sí cabe señalar que no he tenido la oportunidad de preguntar a Ernesto por los entresijos, ideas de partida, etc. del poemario, así que lo que sigue sí puedo decir que surge de la lectura desnuda de la obra, acompañada, como no podía ser de otra manera, del conocimiento de los libros anteriores de Ernesto.

Spree es un poema sobre el tiempo. Tiempo y ríos entrelazados, como comentaba antes, es una de las imágenes más antiguas de la poesía; río y vida es una de las comparaciones más machacadas, así que Ernesto se adentra en esta ocasión en una tradición, una vuelta de tuerca más a una imagen perfectamente integrada en el imaginario colectivo. Nuestras vidas son los ríos… hacer eso requiere un saber en el poema, un conocimiento y una distancia respecto a todo lo dicho: centrarse en la mirada y en lo concreto para buscar una nueva vibración.

Visualizo Spree como uno o varios paseos por la ribera del río gris, bajo los cielos plomizos que acompañana a Berlín la mayor parte del tiempo. Paseos bajo el frío. En esos paseos, la mirada del poeta toma notas sobre objetos y personas que son señales con su mera presencia del transcurso continuo. Presencias que se niegan a una sola definición, por otra parte, porque son atravesadas por la niebla que todo lo desdibuja, en especial los márgenes del río y su recorrido (Márgenes. asentamiento siempre al borde, al límite, que siempre está en otro / sitio; embarradas las suelas y el vaho al espirar.)

Los versos en Spree son largos, como fragmentos de un texto mayor que se hubiese ido borrando, y del que quedan “restos que han sido”. Brota la desolación en cada recodo y sólo queda urgir el paso y mantener un aliento de deseo: una necesidad de hogar. Hay un miedo en el paso de ese pasar cruzado de niebla y frío a que el olvido nos conquiste, y se lleve a nuestros muertos (y a nosotros mismos) como si no hubiesen tenido lugar.

Hay presencias cruzando cada uno de los poemas de Spree: los muertos traídos consigo y los muertos del lugar, los tocones,los solares,  los restos de señales de las cicatrices o encuentros (nubes, manchas, contenedores carbonizados…)  en ese paseo por la ribera del río y sus revueltas. Sus límites se desdibujan: el cielo metálico, el barro o el verde de los árboles del parque.  El poeta en su andar parece buscar un decir, una técnica que concrete, solidifique su mirada: manchones, trazos ligeros de aguada, u oscuras de carbón, o  minuciosos dibujos que de algún modo garanticen la supervivencia de lo observado, de lo que nos acompaña. Los poemas son imágenes que discuten consigo mismas cómo quedar reflejadas. Esplende el sol pero apenas calienta.

Aquí les dejo dos poemas que, para mí, recogen especialmente el aliento de Una historia como las lamas de niebla sobre el Spree. Prontito estará todo el libro disponible online y enpaquetado en preciosos cartones rescatados del anonimato. Háganse con este libro en una u otra versión, o, mejor, en las dos.

 

La cosa es sencilla: el golpe de frío golpeó este día. Se acabó la liviandad.

 Así que anda rapidito, que los pies entumecidos no paren porque cala.

 Igual podría decirse del temor, pero el aterrado y lo aterrador llegaron con él adherido, agarrado sin diminutivo, sin disminución, sin eliminación o acción de hacer no visible, que es una forma poco elegante para no hablar de muertos que aparezcan.

Se increpa, incluso serenamente, en este mundo repleto de muertos no aparecidos.

***

Siempre solares baldíos. Seña apropiada. Señal. Se ocupa la huella, el hondón.

 Hubo hornos, casas, palacios dinamitados. Hay hambre aquí y allá. Hayas: árboles para el gran frío. Tocones después, ahora ausencia.

 ¿Qué más? Incendio.

 Lo más desnudo: escribir. Lo más humilde: montículos. Amontonar.

¿Qué más? Sin cielo. Cincelar. Sin celar.

 
Aquí hay más poemas de Spree.
 

 

 
Y actualizando: aquí está Spree en formato pdf para su descarga y lectura, y en versión haz tu propio libro cartonero. Disfrútenlo.
 

«Spree» recibió 1 desde que se publicó el 10 Febrero, 2013 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Daniel Bellón.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.