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Diez años

Ayer, según parece, se celebró el décimo aniversario de la abolición del servicio militar obligatorio en España. He seguido, en la medida de mis posibilidades, la cobertura que se ha prestado a esa verdadera efemérides popular y se me han revuelto las tripas con el flagrante esfuerzo por manipular la historia reciente de lo que fue una lucha ganada por los ciudadanos de este país a un alto coste personal en muchas ocasiones. Lo cuenta aquí muy bien Jesús Gómez Gutierrez, y sólo se me ocurre añadir un par de cosas. Una, que el movimiento que acabó con la conscripción en España surgió de un puñadito de frikis que en los 70 sacaron la objeción de conciencia del ámbito religioso para elevarla al plano político. Alguien debe acordarse en estos días de Pepe Beunza y sus amigos, y del MOC. En cierto modo aquello funcionó de la manera que Bruce Sterling anuncia deberán funcionar los nuevos movimientos sociopolíticos ” …  Dos, aquella larga revuelta basada en un radical compromiso personal enlazaba con una lucha secular de las clases populares españolas, que nunca se terminaron de tragar que la mili era algún tipo de manifestación de ciudadanía, porque el el fondo se sus tripas sabían que se trataba de todo lo contrario: de remarcar su condición de súbditos. Alarma de autoreferencia: hace ya un taco de años escribí el poema que va abajo, que tal vez hoy sirva apara alumbrar lo que tratan de escondernos.

Postdata final, y tal vez sí tengan las fuerzas armadas algo que celebrar, porque, de algún modo, la eliminación del servicio militar las liberó de esa fútil y desgraciada tarea de adocenamiento y propaganda, para poderse dedicar a sus tareas constitucionales.

1869. Abolición de quintas
.
El investigador revuelve con cuidado
los viejos legajos amarillos
viejos pliegos manuscritos
con sello de 200 milésimas de tasa.
Escritos cuidadosamente caligrafiados
que reúnen más de 250.000 firmas
de 1869. Un año después de la Revolución
de Septiembre.
.

El investigador recuenta los papeles
las firmas que proceden de todos los puntos
del país -salvo del País Vasco
donde no había quintasy
lee lo que aquellas gentes
reclaman a los legisladores
republicanos.
.
Torrelavega: con el pueblo se pactó
solemnemente
la abolición de esa impía contribución
tan gráficamente llamada
de sangre.
.
1.200 mujeres de Sevilla: Las que suscriben
vecinas y madres de familia
de la ciudad de Sevilla
piden a las Cortes se sirvan decretar
la libertad de cultos
y la separación de la Iglesia
y el Estado,
como igualmente la abolición de quintas,
reformas que el país reclama
y sin las cuales la revolución
perdería toda su importancia.
.
Almería: el Ayuntamiento
de la muy noble
leal
y decidida por la libertad
Ciudad de Almería
no sería digno de la confianza
de sus representados
ni cumpliría con los deberes
de su conciencia
si un momento más retrasase
en dirigir su voz a las Cortes de la Nación
en demanda de una reforma
ardientemente deseada
por todos los españoles
sin distinción de partidos:

la supresión de quintas.
.
Sigue el investigador barajando papeles
quebradizos. Serva del Mar: Que la juventud
española no será ya más sierva del Estado.
El ayuntamiento de Sort:
La moral,
la humanidad,
la justicia,
todo lo que hay de más respetable
en este mundo
se opone a que continúe
el servicio militar
forzoso.
Almatrete Alfarrasí,
el ayuntamiento popular de Córdoba,
Bañolas
La Junquera Ciudad Real,
Oviedo
Siguenza Laredo

112 mujeres de un pueblo:
Las infrascritas, vecinas
del pueblo de Palau Labardera,
mayores de dieciséis años,
se dirigen a las Cortes Constituyentes,
único poder soberano hoy
en España, pidiendo la abolición
inmediata de las quintas,
de esa contribución de sangre
injusta y odiosa,
rechazada unánimemente
por la opinión pública,
incompatible con el nuevo derecho
emanado de la Revolución de Septiembre
por ser ellas una afrenta
a la libertad
y a la dignidad humana,
y un sello de esclavitud
y de barbarie
impreso en la frente del hombre.

El investigador se toca la frente
se limpia el sudor
y guarda con el mayor cuidado
con la misma delicadeza
que si fueran pétalos secos
de flores olorosas
la resma de papeles
de la que brota un aroma olvidado.

Nota: Los textos que aparecen en el poema están extraídos del libro “Informe crítico sobre el servicio militar” de Juan A. Herrero Brassas (Ed. Ars Media) que dedica buena parte de su trabajo a la movilización social contra las quintas durante el siglo XIX.

 

«Diez años» recibió 3 desde que se publicó el 11 marzo, 2011 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Daniel Bellón.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Al ver a la señora Chacón haciéndose una foto de efemérides guai, conviene recordar como sus padres del partido se oponían a suprimir el servicio militar alegando lo de la nación en armas protegiendo la democracia y cosas por el estilo. La mili se acabó, efectivamente, porque dejamos de ir.

  2. Chema, he borrado sin querer tu comentario, disculpa y si no te imoorta, vuelve a escribirlo, por favor. Un saludo.

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