Islas en la Red

Más de 10 años de poesía en la red

Grupo de Cooperativas de las Indias

Claro, directo, preciso, je…

Como todos los años por la Feria del Libro de Madrid, sale en El País una notita dedicada a la situación actual de la poesía (que si desaparece, que si rebrota, que si sí, que si no…todo muy profundo y documentado, el ex diario independiente de la mañana no es el que era, pero sigue siendo un buen atril para dictar doctrina o doctrinilla). La de este año bajo el auspicioso título de “la poesía se alía con la red“, nos viene a confirmar que alguna de mis predicciones recogidas en “El poeta en la ciudad digital“, y no de las más optimistas, se está cumpliendo (es lo que debe considerarse el carácter prófetico del/la poeta, juas).

Para empezar, que quede claro: lo que prima o ha de primar, según el cronista, es “la línea de los poemas claros, directos y precisos”; así lo ha percibido tras ver la “sorprendente” vida que ha descubierto ante los stands de editoriales de poesía en la feria. En boca del poeta Manuel Vilas se pone que “Los poetas tienen que dejar su pedestal absurdo” y contar el mundo como lo haría un periodista o un novelista, con un lenguaje “contundente, claro, preciso y literario a la vez”. Lo del pedestal me deja perplejo. Conozco a muchos poetas y la gran mayoría son paisanos y paisanas muy conscientes de su paisanidad (jé) cuando no un poquillo acomplejados por sus dificultades para ser visibles como autores. El rol del poeta subido a un pedestal para imponer su voz sobre la marea humana hace ya mucho que desapareció, por fortuna, aunque haya quien lo eche de menos y reivindique su lugar especial en la plaza o al frente de la mani. Lo de los requerimientos del lenguaje poético “como debe ser” me dirigen a aquella profecía de las que hablaba:

“… si no ejercitan la mirada (…) tendremos lo de siempre: poesía chato-realista, egoorientada a un intimismo estéril, conversacionaloide y monocorde, esto es: más “poesía de la experiencia”, aunque eso sí, esta vez de la experiencia chunga.”

Porque ese discurso no es otra cosa que una actualización del dominante en la poesía peninsular desde los años 80 de la llamada “poesía de la experiencia”, fruto de poetas de clase media poco dados a riesgos estéticos ni de otro tipo; claro que como la experiencia en general de la clase media se ha depauperado tanto en los últimos años, ahora puede sonar hasta inevitablemente descarnada. Ese lenguaje “claro, directo, preciso” propio también de los anuncios, no sólo del novelista (¿de cual, de E.L.James, por ejemplo?) y del periodista (esto no tiene desperdicio: ¿claro, preciso, lo que leemos en la prensa?), exactamente ¿qué aporta en términos de poesía? ¿es más “realista” (esto es cercana a la realidad en su condición poliédrica e irreductiblemente compleja y variada) la poesía de Luis Alberto de Cuenca que la de Nicanor Parra o la de André Bretón o la de Gonzálo Rojas, la de Luis García Montero que la de Enrique Falcón? Anda ya. Ese cuento es muy viejo.

Lo de la poesía “noerromántica” es la misma historia. Da igual, me parece a mí, que el medio sea nuevo (¿seguimos siendo los blogs un “medio” nuevo? Gracias, gracias…) si lo escrito parece recogido de las secciones de “poesía cada día” de los viejos periódicos del siglo antepasado.

Se menciona en el artículo a un buen número de poetas representativos de lo que en otras entradas llamábamos poesía postadolescente o memética, pero, por supuesto, los entrevistados son los portavoces habituales: el Sr. Visor, el Sr. de Cuenca, el Sr. Munarriz, la Sra. Médel (que es la única que parece mantener una cierta visión crítica de lo que sucede), en fin, lo de siempre aunque animados por un cierto tirón de ventas del que me alegro mucho, porque yo también quiero editoriales de poesía sanas y rentables como las que más y si publican buena poesía, mejor.

También se menciona al pobre Lou Reed. Yo, la verdad es que en bastante de la poesía que me muestran como como “nueva” y “de moda” en los anaqueles de las librerías hispanas veo más influencia de Pablo Alborán; me debe cegar mi condición ultraperiférica y resentida. Por mi parte, si quieren leer poesía con energía y espíritu de ruptura, les animo a hacerse con la latinoamericana 2017 Nueva poesía contemporánea Tomo I, publicada, ojito, en 2010. Y si quieren reflexiones sobre la poesía y el lenguaje que les permitan desintoxicarse y, su vez pensar (muchas preguntas, pocas certezas, ningunas instrucciones), aquí tienen algunas de dos figuras: Rafael Cadenas, y Chus Pato.

«Claro, directo, preciso, je…» recibió 3 desde que se publicó el 20 junio, 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Daniel Bellón.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. @dbelser chico es que te has buscado una pasión en la vida sobre la que siempre van a escribir becarios (o no) sin criterio, sin lecturas y sin cariño. Pero tranquilo, nos pasa a todos menos a los políticos. Y da gracias que era un periódico porque de ser tele por ahí te sacan un libro de Bertín como ejemplo de nuevas tendencias…

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  1. […] una tarde/noche estupenda en el Club Las Indias, y descubrir los califactos de Rui Valdivia. En un tiempo de escaso atrevimiento formal en el mundo de la poesía, descubrir los trabajos de Valdivia resulta muy, pero que muy refrescante. En particular este me […]

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