Islas en la Red

Más de 10 años de poesía en la red

Grupo de Cooperativas de las Indias

Todos los brotes o rebrotes nacionalistas, al menos en Europa, cuna del estado-nación, tienen que ver inicialmente con alguna élite local que decide que no quiere compartir las rentas generadas por un determinado territorio con la competencia interna (gente advenediza, recién llegada:que se vayan o se asimilen, esto es, que nos obedezcan) o externa (otras élites con poder más allá de su ámbito de influencia). Como este planteamiento es, diríamos, poco movilizador, los poetas son de una gran utilidad para convertir el amor natural por su tierra de las personas, en arma arrojadiza. El precio del poeta es barato normalmente: algún masaje al ego, la adquisición del rol de “poeta nacional”, una posteridad de callejero o manual de instituto para adoctrinar a la juventud en el “amor a la patria”, en fin, calderilla.

Todas las grandes estrellas del genocidio y la matanza que produjo el siglo XIX (aquellas guerras napoleónicas) el XX (para qué hablar) y estos comienzos del XXI han tenido sus poetas entusiastas justificando desde el asesinato político a las deportaciones en masa. Algunos, incluso, llevados del entusiasmo, llevaron la doctrina del nunca bien ponderado Celaya, de gesto noble y corazón racista, “maldigo la poesía del que no toma partido hasta mancharse”, a su máxima expresión, como el insigne poeta serbobosnio Radovan Karadcik, que se las chingó bien de sangre durante las últimas guerras balcánicas (esas que cualquiera diez años antes de que empezaran hubiera considerado simplemente imposibles).

Señores y señoras poetas que tratan siempre de caer de modo que les luzca el lado bueno, antes de romperse las manos a aplaudir, fíjense quien tienen a su lado participando de la ovación. ¿Está Putin, ese delicado defensor de los derechos humanos, está Marine Le Pen con su cabellera rubia, están los entusiastas xenófobos austriacos, el amigo Trump con su plan de amurallar la frontera y que pague México la obra? Ya sabemos que la vida es muy compleja, precisamente por eso hay que pararse a pensar. Cuando escucho a gente que dice que “se van” (que no se van) de “esta” Europa, siempre me pregunto cual les gusta ¿la de 1939 a 1945, la de 1914 a 1918, la de la “paz armada” de finales del XIX, la de la comunidad europea que surgió con un acuerdo comercial, porque en algo había que tratar de ponerse de acuerdo después de tanta matanza? La Europa de las Patrias ya la tuvimos, y aún pasado un siglo de su máxima expresión, todavía no nos hemos recuperado del todo. Ah, que hablamos de una Europa del futuro, pues tengo para mí que un futuro europeo que se parezca al sueño que tenemos de espacio de libertad, solidaridad y buen vivir, sólo es construible en alguna medida desde los precarios cimientos, con todos sus defectos, con todas sus miserias, que se levantaron entre ruinas desde 1957 por los denostados mercaderes (esos que prefieren trapichear y negociar y vender algo a su interlocutor, en vez de arreglar las cosas “de una vez por todas” exterminándole o deportándole o reeducándole). No olvidemos nuestros fantasmas tutelares ni nuestros horrores, no les alimentemos desde nuestros aires de superioridad moral. Revisen sus poemas. Si alguno puede justificar una matanza futura, piensen si lo quieren incluir en sus futuras “obras completas”.

«Aleatorio 38: poetas y banderas» recibió 4 desde que se publicó el 25 junio, 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Daniel Bellón.

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  1. jordila dice:

    @dbelser … en la Europa de #Brexit ‘s y procès català,

    Me siento #gitano , hoy más que nunca. Aquellos mismos gitanos precarios que las familias adineradas censuran . Luego llegarían muchos más, de otras latitudes y continentes, a la península ibérica y al terreno de los ‘nadie’, como diría Eduardo Galeano.

    Esos gitanos que incluso los hooligans holandeses de esa #Europa ebria de si misma,  borrachos … hacen bailar al son de la música  en la Plaza Mayor de Madrid, con motivo de un encuentro futbolístico. Al son de la música que emana de su ‘smartphone’ de últimísima generación en una mano, y un billete de 5 € al que le han prendido fuego, a modo de señuelo … en la otra.

    Yo bailo con la Barcelona Gipsy Klezmer Orchestra …

    https://youtu.be/23dW3H9yFSU

  2. @dbelser Me ha encantado, que no sé si es una novedad

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  1. […] es fronteriza. Sabemos que los poetas tienen su rol en la “construcción nacional” y en la consolidación de la identidad imaginada que toda (TODA) nación es. Pasados los tiempos heroicos, es claro que […]

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