Me encuentro en el blog de Daniel Macías, una de las voces más distintas de la poesía española actual, este poema que no he podido evitar copipegar aquí: Última hora europea:

Después de leer “Archipielagus” de Hölderlin, Merkel se ha coronado de mirtos y yedra, y cantando ditirambos se baña desnuda en las islas luminosas de los inmortales, convencida de que nadie puede prohibir la alegría, olímpicamente consigue del BCE el perdón, o mejor dicho, la condonación, entre lágrimas de dicha y lucidez, de toda la deuda griega; ahora vaga borracha y feliz en la noche del monte Citerón como una bacante más…OH, HEILIGES GRIECHENLAND