Con una presentación así, sólo queda hacerse con él:


Iniciativa a no perderse de un puñado de artistas gráficos sevillanos que he conocido gracias a La Fuga, rincón indispensable de Sevilla. Aquí pueden previsualizarlo entero (la estampa de Abril es digna de mención aparte…) y adquirirlo. Ya saben.
leo “Taberna y otros lugares” de Roque Dalton: qué afilado sentido del humor. Imposible que sobreviviera a los dogmáticos, imposible para alguien capaz del siguiente verso:
La soledad es cuando oyes cantar a tus compañeros de horda

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La Biblioteca de las Indias Electrónicas, impulsora en su dia de la colección de ensayos bajo dominio público, Planta 29, de la que ya he hablado en otras ocasiones, amplía su nuevo proyecto editorial, Colección Biblioteca de las Indias, a la narrativa, a la poesía y a otras expresiones literarias de difícil ubicación. Y en esa ampliación ando yo implicado. El modelo editorial del proyecto lo explica David de manera bien clarita:
La «Colección Biblioteca de las Indias» en cinco notas características:
- Sólo publicamos obras de autores contemporáneos -sin importar que se trate de poesía, ensayo o narrativa- cedidas al dominio público, preferentemente escritas en lengua latoc (español, portugués, gallego, asturiano, etc.).
- Las ediciones en papel se venden a 9€ al público y a 7€ a organizadores de eventos, pero los formatos electrónicos se distribuyen gratuitamente.
- Nuestro modelo se basa en facilitar la relación directa entre autores y lectores. Por eso la distribución en papel se centra no en las librerías sino en presentaciones y pequeños actos de entre 50 y 200 personas donde el autor pueda interactuar con sus lectores. Antes el lector pagaba por un objeto que le permitía acceder al contenido, en nuestro modelo tiene libre acceso al contenido y paga por recibir un objeto -el libro de papel- ligado al momento en que conoció y posiblemente conversó con el autor.
- Nuestros libros están vivos. Las ediciones en papel se adecúan a esas «situaciones» en las que el autor y el lector conversan cara a cara. A cada impresión para un acto el autor puede modificar contenidos, añadir prólogos o epílogos, etc. en función del tono que quiera darle al encuentro con una audiencia concreta.
- La longitud de las obras pivota alrededor de las 15.000 palabras -unas 100 páginas- para los ensayos y el doble para narrativa
Como ven, se trata de un modelo distinto, en el que apostamos por un determinado concepto alrededor de los llamados “derechos de autor” y por una forma de distribuir la obra también diferenciada en la que el papel es para las ocasiones, y las ocasiones deben ser especiales, convirtiendo el libro “objeto” en testimonio de un momento, de un encuentro que merece la pena recordar, en un anclaje espacio-temporal. La flexibilidad del modelo creo que es también muy atractiva…
Nos gustaría conseguir para las líneas de narrativa, poesía y otras (añado este “otras” porque somos conscientes de que el entorno digital está dando pie a la generación de obras literarias de nuevo cuño, difícilmente etiquetables, no por nada miembros de la empresa que da soporte a la Biblioteca, La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, fueron pioneros en la publicación de narraciones para ser seguidas en los teléfonos móviles) ese hálito innovador, esa alma rompedora y rebelde que caracteriza ya a su consolidada colección de ensayo. Ya saben, oigan, donde nos tienen…

Bueno, la verdad es que llevo unas semanas con mucho lío y asomo por aquí casi menos que lo justo. Por aquí y por otros sitios que me gusta visitar, así que tengo una sensación permanente de que se me escapan cosas importantes…
… Como estas dos, dos novedades de mis amigos de Baile del Sol que se anuncian bien sabrosas:
Tan lejos de Dios, poesía mexicana en la frontera norte, del amigo Uberto Stabile, que nos cuenta:
“Tan lejos de Dios” habla de las raíces indígenas, del mestizaje, del lejano y salvaje oeste, de la migración y la frontera, habla mucho del desierto y desde el desierto, habla de la familia, de los ancestros y habla de las soledad de las ciudades, habla de la revolución y de la música de quienes la siguen creyendo, habla de la colonización de las costumbres, y habla de la muerte pura y dura, de las maquiladoras y de las mujeres de Ciudad Juárez. Habla de las mujeres en cualquier rincón de México, desde los infiernos domésticos a las trincheras públicas; habla del narcotráfico y de la corrupción que asola el país, habla de armas y habla de amor, de una sociedad que día a día se reinventa para seguir viviendo, pero además, y sobre todo, nos habla de una poesía llena de vitalidad, ese viento norte que parece haber roto definitivamente el aislamiento al que parecía condenado.
No digan que no pinta interesante, escuchar la poesía de uno de los territorios donde la descomposición se manifiesta de la manera más dura.

Y Umbrales del naufragio, de Arturo Borra, poeta argentino afincado en Valencia, de mirada y palabra afilada, como muestran estos dos poemas:
CEGUERA
No es que las cosas sean transparentes
y la mirada enturbiara lo que reposa
en su espera.La ceguera es anatomía de la mirada
y sin embargo
hay resquicios de luz que no sucumben
en trayectos de lo imperceptible.Se mira desde el fragmento; se ensaya
en la penumbra.
LO INHÓSPITO
Inhóspitas las fiestas
indiferentes que no comprendieron
esta grieta cuerpo arriba/
el insólito incendio sin nadie
que lo apague/ todos
quemándonos en la pira de lo
deshabitado.Inhóspitas las galerías que exhiben
los despojos/ esta herencia del hambre/
inhóspitas las multitudes
en su amnesia y su vértigo.Inhóspito este nosotros de suma
cero.

Y de todo esto me entero porque Baile del Sol tiene un blog, que hay que visitar…
Ernesto Suárez dedicó este poema en su día a Aminatu Haidar, pero creo que su sentido trasciende en estos momentos a la dedicatoria personal:
aunque
la palabra inunda se extiende como marea desmedida
hasta que nada sabe de su primer fuego
salvo un rumor
apagándose palabra
pagada de si misma redicha
que olvida fue
felicidad o don palabra sin
medida del daño que se repitió sin cese
palabra acumulada
como se acumula el grano
se acapara se vende
cara insaciable sin rostro
palabra sin historia sin idioma sin lugar
lo que zumba es la cháchara el
despiste palabra
que se recubre de buenas maneras
y de malas maneras se
adorna almidona adueña
alzada aun a golpes y siempre
a golpes
palabra secuestrada por la palabra
perdido su peso la lengua
abandonada
cuando se ha dejado de mirar
hacia el desierto
y, mientras, en los territorios ocupados…
Decía De Ory en ráfagas que él llamaba agúdamenteAEROLITOS:
Valora los pájaros de tus ideas.
Maestro no: maelstrom.
Lucidez furiosa.
En el clan humano del dolor no hay jerarquías.
Prefiere la angustia a la sumisión.
Seguir adelante, seguir extraviándose.
No seáis piezas de porcelana.
Aprende a ser colectivo. A ser anónimo.
Di algo que no sepas decir.
Existen los colores de las sombras.
El hombre es un animal que miente.
La palabra poeta es un error sonoro una falta de ortografía de Dios.
Y tantos… como este ÚLTIMO POEMA, de 1947:
Pasa estoy solo siéntate disponte
a conversar vienes de lejos tienes
seguramente sed
.
Yo te daré constancia amigo y agua
y para más que veas coge aprisa
las manos que te doy
.
Ponte a comer explícate a qué hora
subiste al monte y cómo así supiste
dar con aqueste fin
.
Oh no sí sí ten lecho mas no tengas
paciencia desde ya ten tentativa
duerme no más ahí
.
Pero mañana a escape con los pájaros
con los recuerdos con los horizontes
me pagarás tal vez.
Hoy llueve de Ory, llueve Carlos Edmundo desde cielo cruzado de aerolitos.
… y si quieres saber qué está pasando en los territorios ocupados…
Mientras Benedicto XVI, Pontifex Maximus, deja alguna perla inefable durante su visita a España, y la tan consolidada comunidad indostánica de Canarias celebra el Diwali, sin que vea que el agresivo laicismo los persiga, es domingo y leo poemas.
Y estoy de vuelta en El Hundimiento del Titanic, de Hans Magnus Enzensberger, quizás el mejor para mi gusto de sus poemarios traducidos al castellano, que tiene la virtd de ser de esos que se visitan de cuando en vez y siempre se abren a nuevas lecturas abiertas al tiempo presente. Aquí les traigo dos de sus poemas, el primero podría leerse con una metáfora de la crisis vigente, y es este:
CANTO XXI
Después, como siempre, todo el mundo lo había visto venir,
excepto nosotros, los muertos. Después abundaron
los presagios, los rumores y las versiones cinematográficas.
Alguien mencionó las carreras de perros
celebradas en la cubierta C, deporte bastante raro
para un barco; habían preparado liebres metálicas
con pintura brillante, movidas por un ingenioso mecanismo,
para incitar a los galgos a realizar esfuerzo ilícitos;
se cuenta que muchos pasajeros menesterosos perdieron
sus últimas guineas en este monótono pasatiempo. Y qué decir
de la grieta oros, los muertosen la campana del barco, y del hecho
de que se había tornado agrio el burdeos Chateau Larose del 88
utilizado en el bautismo del barco; la conducta misteriosa
de las ratas de Queenstown, última escala del viaje;
y el silenciado caso de furia sanguinaria
en la capilla del barco. Ominosos accidentes,
vicios innombrables; pero ¿por qué hemos de cargar
con la culpa? ¿Cómo sospechar que se daban latigazos
a las duquesas debajo de las mesas de juego? ¿Que las niñas
menores de edad pedía auxilio por los conductos
de ventilación y que en los baños turcos había hermafroditas
mostrando sus orificios? Ahora, retrospectivamente,
todo el mundo alega haber oído el sonido de un órgano,
sin que lo tocaran manos humanas, y qué pasó la noche
emitiendo profanas tonadas, como última advertencia
a todos nosotros.
“Divina Némesis” ¡Fácil decirlo una vez ocurrido!
Las penúltimas palabras de un grave caballero
poco antes de hacernos a la mar:
¡Ni Dios mismo podría hundir este barco! Bueno,
no lo oímos. Estamos muertos. Nada sabíamos.
O este otro tan explícito y a la vez sutil:
MODELO PARA UNA TEORÍA DEL CONOCMIENTO
Aquí tienes una caja,
una caja grande
con una etiqueta que dice
caja.
Ábrela,
y dentro encontrarás una caja,
con una etiqueta que dice
caja dentro de una caja cuya etiqueta dice
caja.
Mira adentro
(de esta caja,
no de la otra)
y encontrarás una caja
con una etiqueta que dice…
y así sucesivamente,
y si sigues así,
encontrarás
tras esfuerzos infinitos
una caja infinitesimal
con una etiqueta
tan diminuta,
que lo que dice
se disuelve ante tus ojos.
Es una caja
que sólo existe
en tu imaginación.
Una caja
perfectamente vacía.Versiones de Heberto Padilla
Y aquí les dejo a Enzensberger leyendo este mismo poema en castellano, gentileza del Festival del Poesía de Medellín, Colombia:
H.M. Enzensberger leyendo “Caja”
Si hay un colectivo que ha hecho de la resiliencia doctrina, ese es el de quienes componen la Sociedad de las Indias Electrónicas, y eso, entre otras cosas lo demuestra las muchas vidas de uno de sus proyectos más queridos: La biblioteca de las Indias.
Cuando yo conocí la Biblioteca, esta tenía voluntad de espacio físico tangible. Un cuarto pequeñito lleno de libros y revistas relacionadas con la revolución digital que entonces arrancaba y un aula que se ofrecía a asociaciones y en el que se llevaban a cabo los primeros cursos de ciberactivismo que, creo, se celebraban en este país…
Después el espacio físico se volvió digital, y más tarde un proyecto editorial, el primero construido sobre el concepto de dominio público: la colección Planta 29, que disparó ensayos ferozmente actuales y cuestionadores de las visiones aceptadas por las diversas tribus ideológicas.
Y ahora vuelven a cambiar de dirección, que no de objetivos, con la nueva colección Biblioteca de las Indias, que edita libros (por usar el término) en epub y html (para e-readers y los navegadores) y en papel, para las ocasiones, como dicen ellos.
Y en esta nueva biblioteca ya se han publicado tres textos de gran interés (La clave es pública, Cómo salir de la crisis, Los futuros que vienen, y se anuncian más.
Porque cuando se tienen las ideas claras, uno puede adaptarse, coger la ola, y recordar que los surferos también son poetas.

