Visita relámpago y un tanto inesperada a Madrid. Allí tengo la oportunidad de encontrarme un buen ratito con mis indianos, y como siempre que eso sucede, acabamos, casi inevitablemente, haciendo prospectiva, y no todo va a ser aventar nubarrones, como tantos de esos gurus que anuncian lluvia en medio del chaparrón y que nos venden miedo para que sus profecías se autocumplan…

El futuro influye más en el presente que el pasado
Manifiesto ciberpunk

Prospectiva:

Habrá muchachas desbordantes de besos volados flotando a sus espaldas
Y yo con el pelo blanco todo y lleno de arrugas infinitas
fractales
Bailándoles el agua de todos sus líquidos frutales

Feraces ingenieros programando
Poemas de amor en php

Luminosas gerentes repartiendo tareas
Y duros rapapolvos cuando toque

Y estudiantes de griego sánscrito
Bioingeniería
Medicina
Programación cuántica
Y agrourbanismo
En universidades cooperativas

Habremos aprendido a no tragar
- desmedidos pantagrueles -
A no romper
a no alimentar al asesino

y las bicicletas eléctricas pasarán silenciosas
y los niños jugarán en aeróstatos de colores
mientras sus padres nerviosos saludan desde tierra

y habrá brezos y jaras y cardones y tabaibas rezumando pegajosa
leche de tabaiba
y césped también habrá para revolcarse y jugar a la pelota
y holgar/folgar/follar a la sombra de algún árbol

Todo ejercicio de prospectiva es esencialmente
invocación