Yo me senté pensando en escribir sobre otra cosa, pero llevo días con la historia de Sakineh Mohammadi Ahstiani, de la que supe a través de Amnistía Internacional, sobre el entrecejo, y hoy me encontré con este magnífico artículo de Bernard Henry Levy, que explica en breves párrafos su historia. No dejen de entrar en Free Sakineh y en la web de Amnistía, y firmen, aprieten. Porque las barbaries que pensábamos enterradas asoman sus rejos donde menos se lo espera… Y, en ello estaba cuando, vía Laura Gioirdani, me encuentro este poema de Yaiza Martínez…
Antes de la religión
dentro era afuerahilandera del azar
misericordiosa
fina trenza de concatenaciones
misericordiosa
inmensidad que nos alberga
entre sus brazos oscurosa manos llenas
disposiciónLuego el abrigo ajado de la mujer que baja la calle al final
de una guerra
trastabillando
ante la inminencia del semen
sus labios estremecidos y amoratadosMe mira con grietas desde el ruido de sus tacones
en la calle sólo existen ella
y su gusto
por el hambreSin separar los labios
mastico la verdadera uniónescupo luz
bajo la tapaante los ojos de todos

