Llego a mi casa tras un día pestoso (más duro que trabajar es a veces darte de narices con lo absurdo) y sobre la mesa de la cocina hay un hermoso paquete esperando a que lo abra (más bien que destroce el envoltorio). Mis amigos de La Palabra Itinerante me han enviado un cargamento de poemas y sonidos. Cojo uno de los libros, lo abro al azar y me encuentro con este poema-propuesta-plan, que me viene como encargado:
MANTENDRÉ ALEGRE EL RUMBO
como esos marineros legendarios
que se ataban al timón
y dejaban que la lluvia
el viento
y el oleaje
les golpearan sin apenas bajar los párpados–
Este poema pertenece a DISTANCIAS, poemas de los océanos zigzagueantes, de Pedro del Pozo. Los Reyes de Oriente (desde mi posición geográfica, cualquier punto de la penúnsula es oriente…) llegaron en Junio.


un abrazo desde Andalucía, compañero