que decidió ser bautizado por Juan Ramón Jiménez al leer sus notas sobre un viaje a Granada:

“… Convencido cada noche por la antigua medialuna granadí de que es un ladrón, el ladrón de agua retumba, cae, zumba, se yergue, se tumba, se retuerce en letania infinita… “

Este hotel, el Ladrón de agua, acaba de editar un hermoso calendario libro, que recoge textos y poemas inéditos de JRJ, cedidos por la Familia de Zenobia y Juan Ramón, e ilustrados por Pedro Garciarias.

No es que hagan falta muchas excusas para acercarse a las orillas del Darro, pero este hotel y su precioso calendario bien pueden serlo.

De los poemas que el calendario incluye, me quedo con este para esta mañana de domingo:

VERDE PRIMERO
.
SÓLO mirar con los ojos
los colores de la yerba,
sólo escuchar a la lluvia
y al pájaro con la oreja,
sólo oler con la nariz
la tierna fragancia nueva,
paladear sólo el gusto
de la remojada tierra,
sólo dejar que la carne
sienta en su cruda tibieza
la caricia son razón
de la prima primavera.
.
(Echaré el enredo oscuro
de mis pesadas ideas
al pozo. Y le tiraré
piedras, piedras, piedras, piedras
hasta aplastarle en el fondo
su cabeza de culebra)

Gracias a Marisa, amiga de años, compañera de batallas y decoradora del Ladrón de Agua.