Ayer fue la presentación de Lengua de signos en el Club Prensa Canaria de Las Palmas de Gran Canaria. Fue un ratito dulce, rodeado de gente magnífica:de Daniel, Ernesto, Jose, Elena, Marcos,Gloria…de presencias ilustres, como Juan Jiménez, mi pobre hijo que se quedó medio dormido… Las tapas y las cervezas posteriores fueron muy gratas, también. Me faltó gente, mis amigos del triángulo del arte, Quique, la familia ciberpunk… pero, claro, ese es uno de los inconvenientes de vivir a 2000 kilómetros llenitos de agua. Habrá oportunidades para esos encuentros. Seguro.

Hubo una anécdota divertida, que me gustaría reseñar, porque tiene su significado. Un poco antes de empezar la presentación, apareció por allí un comando, con su cámara y todo, de la televisión canaria. Sonaba extraño, porque no suele ser habitual su presencia en este tipo de actos, pero se aclaró enseguida: pensaron que el acto tenía algo que ver con la lengua de signos que hablan las personas sordomudas… y eso no estaba traído por los pelos. De hecho, el título de la obra se me vino a la cabeza en un tiempo en que, por motivos profesionales, andaba implicado en temas relacionados con la discapacidad. Una de las cosas que en esos tiempos me impactaron fue ver una conversación en lengua de signos entre dos personas sordomudas. Se mueven, gesticulan, ponen todos los músculos de su cuerpo en función del esfuerzo comunicativo. Saben que comunicarse es muy difícil. Los demás, los que no sufrimos esa discapacidad, pensamos, ilusos, que comunicarse, expresarse es sencillo: las cositas claras y el chocolate espeso, decimos, como si las cosas fueran tan sencillas, como si las palabras no estuvieran llenas de sentidos ocultos, de trampas. Toda lengua es lengua de signos finalmente, y los signos se escapan, tienen vida propia; tratar de atraparlos y de llevarlos a nuestro redil es muy difícil, a veces doloroso…

Bien, que ayer lo pasé estupendamente y quería compartirlo, en la medida en que nuestra común lengua de signos nos permite, con ustedes.

Una referencia al acto en La Opinión.

Y otra en La Provincia-Diario de Las Palmas.