Lo que hicieron los alumnos del IES Lucas Martín Espino

de Icod de los Vinos, Tenerife, alrededor de su lectura de Tecno Pop, para el III Congreso de Jóvenes Lectores de Santa Cruz de Tenerife. No puedo estar más agradecido a los pibes y pibas participantes, que han accedido a que cuelgue sus trabajo aquí y a su profesora y empuje, Cármen González-Monje, que un viernes a las 8 de la noche estaba enviándome todo esto. Gracias de todo corazón.

Regalo desde Vic

… y llegué yo a mi casa el jueves tras un día muy especial en Santa Cruz de Tenerife, y para hacerlo aún más completo si fuera posible, en casa me esperaba un paquete que venía de Vic, donde el poeta amigo Germán Machado lleva un tiempo asentado como animoso librero orientado a la literatura infantil.

En el paquete un libro de artista precioso, SEPARACIONES MÍNIMAS, con poemas de Germán y dibujos de Matías Acosta.

A ver si soy capaz de describírselo: un libro de color arena, encuadernado con hilo granate (encuadernación japonesa, me dice mi hijo Óscar. En su interior, los poemas escritos sobre unas láminas de fino acetato traslúcido, que deja ver los dibujos preparados para cada uno por Acosta.

Ambos, poemas y dibujos, son de una enigmática sencillez, sólo aparente, que te deja detenido ante cada página. Germán trabaja desde las separaciones mínimas entre palabras:  sobrio/brioso,  bajo/tajo,  vasto/ basto,  follar/fallar …y en esos resquicios en los que una mera letra cambiante transtorna los sentidos, Germán pone sus poemas breves y afilados.

Poemas + dibujos como estos:

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Germán no es un poeta muy prolífico, no tiene afán por llenar espacios o posicionarse, es un poeta de referencia.

 

GRACIAS!!!!

Un GRACIAS muy grande es lo único que puede salir de mi boca tras un día como el de ayer en el Congreso de Jóvenes Lectores de Santa Cruz de Tenerife, un evento en el que quienes escribimos tenemos un papel, pero el protagonismo es de los pibes y pibas que leen, reflexionan y crean sobre lo leído una gran variedad de cosas: vídeos, arte gráfica, poemas, pensamiento…  Yo en particular le tengo que dar esas enormes gracias al alumnado participante de los IES San Matías, Lucas Martín Espino y Puntagorda, y a sus equipos docentes. Cuando ves a los alumnos y a los docentes de los institutos públicos te das cuenta de cuanto bocazas hay suelto, hablando de lo que no sabe. De como solucionar el paro, mejorar la educación y de fútbol, todo el mundo entiende en España y tiene una solución que de un golpe lo arregla todo. Y ante eso está el trabajo hormiguita, no de un golpe, sino al golpito, afrontando los retos cotidianos y las incomprensiones. Lo dicho, mil gracias otra vez por un día tan emocionalmente intenso, tan enriquecedor.

Me han dicho que me irán pasando materiales del evento, y ya lo iré compartiendo aquí.

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Manifiesto

Mientras hay quien ofrece la conquista de los cielos (sin recordar, de paso, que la conquista es, ante todo, una operación de carácter militar) otras personas están trabajando por construir, aquí y ahora,  vidas interesantes, ricas, compartidas y en este sentido orientadas en la recuperación del sentido -tantas veces pervertido-de las palabras: abundanciacomunidad, trabajo, compartir.

En su momento fue un honor poder aportar cosas al Documento Tamarán del colectivo ciberpunk hispano, a ver si consigo tener algo serio decir en esta ocasión. Todo un reto, que hago extensivo a ustedes. Lean el Manifiesto Comunero, piensen (piensen de verdad, reflexionemos), aporten.

Aleatorio 36: Un aleatorio extenso sobre extensas antologías

En alrededor de un año se han publicado tres extensas antologías de poesía disidente, comprometida y / o fugitiva (Ey, salgo en una, no empiecen a acusarme de resentido y demás epítetos de destrucción masiva), todas ellas acogiendo poetas y poemas de actitud y /o (muchos “y/o”, ya lo sé) contenido social, radical y demás adjetivos. Cuanto (y cuanta) poeta en lucha (son antologías tipo ómnibus, de entre 50 y 80 poetas más o menos), cuantos buenos y combativos sentimientos han brotado a a raíz de la presente crisis económica y social (y de la explosión de la microburbuja de premios, fundaciones, obras sociales y culturales de  cajas de ahorro y diputaciones, permítanme la maldad). Supongo que es normal y sano (una señal de vitalidad) siempre que se eviten dos riesgos mortales: el de la representación y el de la banalización. Respecto al riesgo de la representación me quedo con lo que ya hace años dejó dicho Enrique Falcón: “Debería inquietarnos el hecho de que pueda decirse de nosotros que elevamos la voz de los que viven en las cunetas de la historia. Nuestra voz es nuestra voz. Si no, no hay esperanza”; y en lo que se refiere al de la banalización, se trata del que supone producir  poemas bienintencionados sin potencia poética efectiva, esa que, como indicaba David Eloy Rodríguez, se pierde cuando el poema “se agota en la codificación y que, por ello, deja muy poco margen para la lectura”, y que acaben siendo como las peticiones de Change.org:  algo que lees en diagonal, das a “me gusta” o a “firma aquí”, para sentirte en mejor posición en la pirámide  de la superioridad moral y a otra cosa mariposa. Sugiero tener mucho ojo con estos dos riesgos, y parafraseando a los viejos Siniestro Total, déjenme terminar con una broma: Cuanto poeta y yo que viejo.

Aquí un ejercicio de memoria que viene al caso, escrito en 2011.

Mis íntimas enemistades

El pasado jueves puede asistir a la presentación del último libro de Antonio Arroyo Silva, “Mis íntimas enemistades“, en la que Antonio comentó varias cosas con las que me siento muy identificado. Dijo, por ejemplo, que el poema es su propio objetivo, porque es en el momento en que el poema se hace cuando te lo pasas en grande, y yo comparto esa impresión. Todo lo que viene detrás del poema (publicarlo, compartirlo, leerlo en público, etc.) lo asumo gustoso como cosas que hay que hacer y de las que se disfruta también, como no, pero mucho menos placenteras. También dijo Antonio, si no anoté mal, que lo que es certeza no es poesía (esta es una frase muy corta pero que puede dar que pensar durante días: las certezas no dejan espacio para nada más, no permiten la conversación, ni añadir o cuestionar. Y, siguiendo, Antonio comentó que el poeta no debe imponer, no debe saber nada; es quien lee el poema quien sabe, quien encuentra lo que busca en el espacio de expresión, reflexión y emoción que el poema ofrece.

Yendo al libro, creo que Mis íntimas enemistades es lo mejor que yo le leído a un poeta con un recorrido largo y relevante como es Arroyo Silva, con estupendos poemas y algunos versos que te dejan literalmente parado ( “la materia del cuerpo es un poro que grita” ; “que ahora todo es flor o precipicio” ; “Nosotros somos uno y es imposible/ese pacto civil del desgobierno propio” ; “el gorrión disidente que nadie escucha” ). En particular, la última sección del libro “El pan maldito”, merece un buen puñado de lecturas y se abre con este gran poema:

El pan mío de cada día
no sé de donde viene:
el pan mío de antes de comer, el pan duro
de después de cualquier hambre.

No lo pido a nungún dios,
tampoco lo daría a ningún hombre
porque a veces abruma
más que la tentación y que la ofensa.

El pan mío no aspira al perdón
sino a volver al único grano de centeno
que se quedó danzando
sin parecerse al mendrugo de mundo
que nunca quise amar.

Mis íntimas enemistades ha sido publicado en Canarias por NACE.

Exploradoras

Hace unos días, mis amigos de Libros de la Herida (¡¡¡GRANDES!!!) me aparecieron con un paquete de sabrosos regalos de Pascua, uno de ellos es EXPLORADORAS, de la artista gráfica Nathalie Bellón (con la que, créanme o no, no me une ningún lazo de parentesco; tradicionalmente, en las ciudades en que he vivido con mi familia, solíamos ser los únicos Bellón de la guía telefónica, descubrir que había otros  que no perteneciesen a mi familia tuvo un punto de sorpresa, después descubrí que hasta tengo un tocayo de nombre y apellido renovando el mundo de la gaita gallega). Nathalie ha construido un libro extremadamente valioso porque ha hecho confluir su arte con una colección de magníficos poemas: un álbum de poesía gráfica. Nathalie ha seleccionado poemas de 12 poetas que escriben actualmente en España y los ha convertido en cómics, de una belleza dura e inquietante.

EXPLORADORAS añade al peso propio del arte de Nathalie, el valor del ejercicio de su criterio lector generando una selección de autoras y de poemas que son, en sí mismos, una antología muy significativa de la poesía actual escrita por mujeres en España, especialmente valiosa en su concisión, que ha exigido, seguro, un duro esfuerzo de selección, poco habitual en estos tiempos de antologías modo ómnibus que van apareciendo por aquí y allá. Ya hablaremos de ese tema.

La mayor parte de los poemas imaginados en viñetas por Nathalie se extienden por varias páginas. He optado por subir aquí uno que sólo exige una: uno de los Haikus de Ciudad Juárez, de Mª Ángeles Pérez López.

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Tres poemas de “Rehacer el aliento”

El recientemente publicado libro de Ernesto Suárez.

anida el sol en los altos de la fuente más verde

avanza agosto
y aún tibia resulta la mañana
en el lento desceñirse de las horas abiertas

después vendrá el después

no hay amanecer que no acune la noche
sobre su regazo

palabras que se tiene en la vida cada una
únicas como única es la vida
sola de uno

palabras como posesas
si como posesión de niño fueran
aquellos boliches –mejor el tornasolado
brillante
con el que nunca se juega
aunque sea el más tesoro

y por ello
palabras que se tengan siempre
entre las manos

aunque como el agua que ya bebimos

—-

ante los ojos de la muerte limpiar la voz.

humedecida cada palabra
con el lienzo más blanco y tibio
lavada la palabra del óxido
enrojecido entre nuestras manos

hacerla transparentar

voz tibia la de cada palabra transparente
igual las olas sobre el vientre y los labios

como esta noche cuando Danny lee para Carmen

cuando Carmen escuchando mueve sus labios
como si pronunciara desde el silencio
la letanía más antigua

y con su voz más limpia

Obligado a releer

Llevo un par de semanas sumergido, de alguna manera, en la lectura de Vida y Destino, de Vasili Grossman. Un novelón por dimensiones y altura artística con poco que envidiar a los clásicos tradicionales de la narrativa rusa, y me impresiona especialmente que Grossman la escribiera a sabiendas de que era más que probable que no llegase a verla publicada en vida. Sumergidos en Vida y Destino vivimos el cerco de Stalingrado, el exterminio de los judios en Ucrania y en  la Rusia ocupada por los nazis, la represión y el miedo en la Rusia estalinista, la victoria final sobre la Alemania nazi, a través de personajes cuya humanidad nos atraviesa. La novela está llena de conversaciones que se desarrollan con una viveza extraordinaria,  y una de ellas me ha dejado pensativo, en ella un grupo de científicos reubicados en Kazán cuando el avance alemán hacia Moscú parecía imparable, derivan a hablar sobre la poesía y  la literatura rusa, y uno de los personajes, contraponíendolo a Chejov, dice del poeta Vladimir Mayakovski:

No es como Mayakovski, al que Stalin definió como el mejor y más dotado de nuestros poetas. Mayakovski es el estado personificado, hecho emoción.
.

Tengo que releer a Mayakovski, uno de mis poetas de juventud, desde esta perspectiva. Releer si ha transcurrido tiempo, es siempre, de algún modo, leer por primera vez. Cuando me acabe Vida y Destino, claro está.

Vasili Grossman, en su tiempo de corresponsal de guerra