Aleatorios 30: Arrancando la temporada

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Bueno, tras mi “cero digital” de unas tres semanas al año, arrancamos la temporada. Si esto fuese una serie de televisión se diría así: t13x01, creo… y empezamos con un aleatorio a modo de declaración de intenciones:

La poesía es muy escasa, los poemas muy abundantes. Tratar de encontrar poesía sólo a golpe de leer poemas me recuerda el esfuerzo del matrimonio Curie, extrayendo elementos radioactivos de toneladas de pechblenda, eso sí, con bastante menor daño para la salud: tal vez el riesgo de cierto abotagamiento del gusto o de incremento de la miopía. ¿Cómo detectamos la presencia de ese escaso elemento, de esa partícula prodigiosa que es la poesía? Pues como el uranio o el polonio que descubrió Marie Curie, la poesía también irradia, y en grandes ocasiones nos produce mutaciones, nos cambia, y casi siempre para bien. Atentos a su radiación, pues.

Seguiremos la búsqueda.

Mirtha Luz

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Llevo años siguiendo, con el corazón encogido, las terribles noticias que no dejan de llegar desde México desde hace ya varios años. México es un ejemplo claro de descomposición, y pensar que eso no puede suceder aquí, o que responde a características nacionales o culturales del pueblo mexicano es terriblemente ingenuo. Allí vemos lo que sucede cuando las sociedades se desarticulan, los lazos de solidaridad social y local se rompen, y el estado, en vez de ser garante de los derechos ciudadanos, se convierte en uno más de los clanes combatientes.

Hace unos días fue asesinado el fotoperiodita Rubén ESpinosa en México DF, donde se había refugiado tras verse obligado a abandonar Veracruz, por las amenazas que, como ha quedado tristemente claro, eran extremadamente serias.

Junto a Rubén, aparecieron asesinadas cuatro mujeres, que se habían organizado para dar acogida y apoyo a Rubén en la capital federal. Apenas se las menciona, más allá de como víctimas colaterales. En realidad, su coraje y solidaridad las convirtió en objetivos por parte de un enemigo que no conoce el más mínimo límite moral.

A raíz de la noticia y gracias a Susana Albarrán, he descubierto que una de las víctimas, Mirtha Luz Pérez Robledo, era poeta y poeta con una voz original y potente, ahora criminalmente acallada.

Aquí tienen un poema de Mirtha, y más en el enlace al Periódico de Poesía, que desde el epicentro del desastre emite para el mundo un México diferente. No olvidemos a Mirtha, a las demás víctimas del terror, y cuidemos los sistemas de protección y solidaridad social que hacen vivibles nuestras sociedades. Porque la oscura alternativa está a la vista.

Ésta que soy

Frente al espejo añicos el llanto
cada lágrima una palabra cincelada en la luz
punta de lanza
mi propia voz parásito de mí
atraviesa la piel

Intersticios de mi ser
espigas del azul
concéntricos alaridos en duplicación perpetua

Ésta que soy
me mira desde adentro
se horizonta
termina de escribirse en los renglones de la sangre
en las páginas del sueño

Ésta que soy azula respiros
en los paréntesis ojos
en lo hondo del plexo solar

Se enarbola hacia la galaxia infinita
alude girasoles en los páramos asfaltados
líquenes absorbe del viento que mitiga la sed de su viaje

Ésta que soy
me mira desde adentro de otros cuerpos
se batracia
se afelina
se artropoda y pezifica
se delfina se hormiguea

Ésta que soy
desde los ojos de un poema inconcluso
desde un texto inacabado

Ésta que soy
enrarecida barca

de pronunciar un sueño me detengo
rezo los astros que se aceleran en mis palabras convocantes

Me andan las calles transparentadas de otra
copos de tiempo caen a esta realidad que me alucina

Sonoridades de lo que quiero ser y no soy
sobre la nostalgia de volverme yo
recomenzar en el principio
volverme bumerang del verbo
del tiempo
del silencio
del corazón
del ojo
de la carne
del espejo

Ésta que soy
palabra hecha mujer

Lo que el amor les hace a los poetas

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Pedazo de poema de Ezequiel Zaidenwerg, gentileza de Antonio Jiménez Paz

LO QUE EL AMOR LES HACE A LOS POETAS

No es trágico: es atroz. Les sobreviene
una luctuosa ruina a los poetas que el amor captura,
sin importar su orientación o identidad
poética. El amor lleva al total desastre
de la uniformidad a los poetas gay,
a los poetas pansexuales y bisiestos,
y a las poetas y poetrices feministas, fementidas o veraces;
a los obsesionados con el género
y a los degenerados por igual, y a los perversos polimorfos:
y hasta los fetichistas de los pies
del verso capitulan a las plantas del amor,
que no distingue ideología,
programa ni poética. A los vates de la torre de marfil
los precipita del penthouse ebúrneo
directo a planta baja. A los apóstoles del Zeitgeist, que proclaman sin empacho que la lírica está muerta,
les permite insistir en el error y en sus prolijas parrafadas. Les produce una hemorragia palatal
a los que comban parcos aforismos diagonales,
a los herméticos de lata, a los que envasan
sus versos al vacío, a los falsarios del silencio,
y a los que fraguan haikus castellanos
al itálico modo. A los puristas de la voz les corta en seco
su dulce lamentar, y a los maniáticos del ritmo
les quiebra las falanges, y estropea
el íntimo metrónomo que llevan junto al corazón
para marcar el paso de sus versos. Les compone el sensorio
a los videntes y malditos y demás
rebeldes e insurrectos sin razón ni causa
poética, y les cura el desarreglo razonado
de todos los sentidos. Desaloja de su noche oscura
a los que piden luz para el poema
en las cavernas del sentido, y los devuelve sin escalas
a la trasnoche de la carne literal. Lo que el amor
les hace a los poetas, con paciencia y mansedumbre,
mientras las mariposas lentamente les ulceran el estómago
y el páncreas poco a poco deja de funcionar,
es harto inconveniente. A los que buscan con ahínco
y precisión de cirujano la palabra justa les arruina
el pulso, y en lugar de dar la vida, la aniquilan en su afán.
Y a los que con ardor y devoción persiguen
un absoluto en el poema, como un grial
todo de luz, tirante, diáfana y febril,
les nubla las certezas, y el deseo mismo
de saciar su ansiedad. Lo que el amor
les hace a los poetas, inadvertidamente,
mientras cosen y cantan y se atoran de perdices, es agudo, terminal
y fulminante. Es un torrente arrollador
de prosa, que espolea y multiplica, en progresión exponencial,
a los zopencos y palurdos de la poesía:
a los que cortan sin razón sus versos diminutos;
a los jinetes compulsivos;
a los diseñadores tipográficos del verso;
a los que quiebran la sintaxis sin saber
torcerla; a los que escarban en el éter a la busca de inauditos neologismos inaudibles;
a los modernos sin pretexto; a los que creen descubrir
la pólvora en sus versos balbucientes;
a los contestatarios automáticos y a los porno-poetas;
a los que sueltan grandes nombres por la densa
fronda de sus poemas, como Hansel y Gretel arrojaban
migas; a los que impostan en su voz
vacante los mohines de una infancia lobotomizada;
a los poetas bellos y felices, caprichosos;
a las tribus urbanas y los groupies de la poesía pubescente;
a los poetas pop y los rockstars del verso; a los videopoetas y performers;
a los ovni-poetas, voladores o rastreros, identificados;
a los objetivistas sin objeto
ni vista; a los que exigen que el poema
se vista de mendigo; a los filósofos poetas;
y a los cultores convencidos
de la “prosa poética”. El amor,
que mueve el sol y a los demás poetas,
los lleva hasta el postrero paroxismo: los convierte
en tierra, en humo, en sombra, en polvo, etcétera:
en polvo enamorado.
Y si resulta todavía que entre ellos
se aman amorosos los poetas pares,
felices en su amor solar sin escansión,
como si fueran en verdad el uno para el otro
un agujero negro de opiniones nebulosas,
tácitas palmaditas en la espalda y comentarios al pasar,
enanos, enfriándose, se absorben entre sí

y desaparecen.

(Ezequiel Zaidenwerg / Argentina, 1981)

Nadar

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Un poema de Adam Zagajewski, del que pueden leer una interesante entrevista aquí. La comparación final entre los movimientos de la natación y los de la oración me parece alucinante.

NADAR.
.

Los ríos de este país son dulces
como una canción trovadoresca,
el pesado sol se dirige hacia occidente
en amarillas carretas circenses.
En las pequeñas iglesias rurales
aparece el tejido del silencio, tan fino
y antiguo que una sola respiración
podría romperlo.
Me gusta nadar en el mar que siempre
está hablando solo
con la voz monótona de un viajero
que ya ni siquiera recuerda
cuánto tiempo lleva de viaje.
Nadar es como una oración:
las manos se unen y se separan,
se unen y se separan,
casi sin fin.

De bits a bricks…

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o a las muy materiales celulosas que componen el papel y los cartones con los que trabajan los talleres de Cartonera Island, volviendo El poeta en la ciudad digital y sus 50 Aleatorios en físicos libros cartoneros, lo que tiene su aquel porque es mas grueso de lo habitual, pero eso, jugar con los límites, también forma parte de la gracia.

Aquí tienen a Carlos, nuestro principal maestro cartonero en plena tarea, y a un ejemplar. Como saben, los libros de Cartonera Island los pueden descargar en formato pdf, epub, y preparado para que se hagan su propio e inimitable libro cartonero.

El libro de la comunidad

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se presentó ayer domingo cerrando la Semana Negra de Gijón. Finalmente no me fue posible acudir, pero me quedo con el regalo ( y el no tan íntimo orgullo)  de que el texto que preparé para la presentación, se ha convertido en el prólogo del libro.  A su descarga y lectura los remito, animándoles a que no se la pierdan, incluso haciendo eso tan clásico de saltarse el prólogo. De verdad que se trata de un libro mucho más interesante que cualquier cosa que yo pudiera decir de él.

Escribiendo el prólogo, de manera inevitable, se me vino a la cabeza este gran poema del poeta peruano Antonio Cisneros. Con él lo cerré y con él les dejo. Apenas seis versos para decir tanto:

En la casa de los comunes se gobiernan los destinos del agua y de todas las almas de este mundo.
Alta como dos cristianos y más grande que tres ballenas muertas y estiradas.
Aquí hablan por su boca los hombres y mujeres del valle y de la playa.
Y todos tienen nombre.
En la casa de los comunes cada asamblea es como una palmera.
Todas la pueden ver.

Aleatorios 29: eso tan claro que se nos olvida con tanta frecuencia

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“En la vida, más libertad significa siempre más responsabilidad… a no ser que confundamos al hombre libre con el tirano, aquel que hace lo que desea sin tener el cuenta los costes de hacerlo para si y para los demás.”

de El libro de la Comunidad, de la soc. coop. Las Indias.

Dos poemas de Laura Casielles

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y aquí más.

LENTAS RUPTURAS

Como la erosión en el cuello de un reloj de arena
que una mano mítica llevara siglos girando sin error ni descanso,

todo ritmo implacable
contiene sin quererlo su vejez:

crisálida de agua
que lleva dentro espuma,

la pauta también abre sendas
para el desgarro.

EL DESCANSO DEL HÉROE

Lo que más molestaba
a Teseo
-motivo suficiente incluso para un abandono
sin excesos sutiles-
era saber que, sin ella,
nunca hubiera desatado el laberinto,
nunca sido héroe,
nunca vencido fieras ni fantasmas.

Muchacho,
dijo el minotauro atravesado,
eres el más grande de los héroes,
tremendo truco el hilo.

Y mientras el monstruo se desangraba,
afligido por la duda de su mérito Teseo
comprendió
que ya
no iba
a amar a Ariadna.

Aleatorios 28

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Una tarea más para la poesía, con la poeta brasileña Cecilia Meireles: Dizer com claridade o que existe em segredo.

Nota al margen: tras la cierta reconstrucción que tuvimos que afrontar del blog, cuyo peso recayó fundamentalmente en nuestros afitriones de enkidu, quedan más a la vista algunos de los mateariales que hemos ido publicando en los últimos tiempos. Echen un ojo a las columnas de la derecha, donde encontrarán acceso a “Islas en la red, anotaciones sobre poesía en el mundo digital“, “Coltán“, “El poeta en la ciudad digital + 50 aleatorios” y “Tecno pop“, además de las entradas dedicadas al proyecto colectivo “Ruido o luz“. Curioseen a gusto.

Estamos

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Durante este fin de semana este blog y otros del servidor que nos aloja ha sufrido algunos problemas que no han ido a más gracias al esfuerzo e inteligencia del equipo que desde hace tiempo nos acoge. Hay rasguños que iremos poco a poco restañando, pero estamos. De eso se trata.

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